Como decía Don Hermenegildo Torres, creador del PUP (Partido Único de Pendejos), “La palabra pendejo es maravillosa, a todos nos queda a la medida, ser pendejo no es cuestión de nacionalidad, posición económica, género ni creencias, todos hemos sido o seremos pendejos, solo es cuestión de tiempo, lugar y circunstancia”.
Basado en esa acepción me permito poner esa palabrita en este listado de aplicaciones:
El mercado de productos que te hacen bajar de peso, sin dejar de comer como marrano y sin hacer ejercicio, vale más de 150 mil millones de dólares.
Los compradores solo tienen que tener tres características: ser gordos, ser flojos… y ser pendejos.
Los narcotraficantes son los hombres más ricos y poderosos del mundo. Lo increíble es que lo han logrado vendiendo productos que te hacen terminar en el hospital, en la cárcel o muerto. ¿Y a quien se la venden?
A millones de personas que solo tienen que ser: débiles, acomplejados… y pendejos
Kim Kardashian lanzó al mercado su línea de cosméticos, obviamente igual de vulgarcitos que ella, pero carísimos. Su mercado es el de las mujeres que quieren ser igual de fatuas que la familia Kardashian, y con esa promesa, ha ganado ya millones de dólares vendiendo sus pinturitas.
Encontró las compradoras perfectas: acomplejadas, ricas…y pendejas
Los vendedores de milagrosas curas de enfermedades, a través de vibraciones, mensajes mentales, brujerías y maravillosos ungüentos, venden miles de millones

